Soluciones innovadoras y valor agregado para el agro del futuro
Con el compromiso de seguir estando cerca de productores y clientes, en la última edición de Expoagro presentamos un amplio portafolio de soluciones capaces de ayudar al campo argentino a dar un nuevo salto productivo.
El agro argentino atraviesa un proceso de recuperación estructural, basado en mayor previsibilidad, capacidad de planificación y una competitividad alineada a la producción. Hoy el campo puede pensar en crecimiento, debido a que la rentabilidad vuelve a depender del manejo agronómico, de la eficiencia y de la tecnología aplicada al campo. Ya no obedece a variables financieras, sino al sistema productivo y a su capacidad de generar valor.
En este escenario auspicioso, nuestro rol en Bayer es claro: acompañar al productor durante todo el ciclo agrícola y ser un aliado estratégico que entiende que el futuro del agro se construye en red y no en compartimentos aislados. Por eso elegimos estar presentes una vez más en Expoagro, porque es allí donde esta valiosa red se conecta y toma impulso.
“Durante muchos años la conversación con los productores estuvo muy atravesada por variables financieras. El productor argentino demostró una enorme resiliencia y hoy empieza a recuperar condiciones para volver a enfocarse en crecer, invertir y capturar más valor desde la producción. En este nuevo escenario, el foco vuelve a estar en lo productivo -eficiencia, manejo agronómico y tecnología- y en la convicción de que el futuro del sistema se construye en colaboración y en red, como industria”, dice Geraldine Stegemann, Directora de Estrategia Comercial para Bayer Crop Science Cono Sur.
Ante esta nueva coyuntura, donde los integrantes de la cadena agroindustrial pueden planificar con mayor previsibilidad, en Bayer ponemos el foco en un sistema que articula decisiones agronómicas, desde el barbecho y la siembra hasta la cosecha, mostrando cómo la combinación de tecnologías y manejo aumenta la eficiencia y mejora los resultados.
Creemos profundamente en este momento, que puede volverse único para el agro argentino. Por eso asumimos el compromiso de acompañar este proceso con soluciones que multiplican resultados, integrando genética, agronomía, protección, prácticas regenerativas y herramientas digitales.
“En Expoagro 2026 presentamos soluciones que optimizan la eficiencia y la estabilidad del sistema, con un seguimiento de las necesidades de nuestros clientes. Nuestro compromiso está en impulsar sistemas productivos más resilientes, sostenibles y listos para capitalizar este nuevo momento de la agricultura argentina”, agrega Stegemann.
Un recorrido de oportunidades
Entre el 10 y el 13 de marzo, en el lote 45 de la feria presentamos un recorrido centrado en cómo nuestras soluciones pueden agregar valor en cada etapa del sistema productivo, combinando genética, protección de cultivos, herramientas digitales y prácticas regenerativas.
El recorrido comenzó mostrando cómo los cultivos de servicio se consolidan como un pilar clave para construir sistemas agrícolas más eficientes y regenerativos. En este caso, alternativas invernales como la camelina, permiten mantener el suelo activo y protegido durante el invierno, al mismo tiempo que generan nuevos ingresos para el productor. El uso de estos cultivos está alineado con la visión de Bayer de una agricultura regenerativa: producir más con menos y restaurar más, impulsando sistemas que mejoran la productividad mientras recuperan la salud del suelo.
Por otro lado, una de las principales novedades en nuestro lote fue la presentación de Dekalb Integrado, un sistema que combina genética, manejo agronómico y herramientas digitales para optimizar cada decisión productiva. Esta solución se basa en el profundo conocimiento que tenemos de nuestro portafolio, respaldado por la red de generación de información más robusta de Argentina.
La protección de cultivos, en tanto, se presentó integrada a los sistemas de soja, trigo y maíz, con nuevos lanzamientos que amplían el portafolio para sostener el potencial productivo campaña tras campaña, controlando malezas, plagas y enfermedades. A través de FieldView™ (ver recuadro) logramos escalar eficiencia gracias a la digitalización y a las herramientas de precisión.
Nuestro recorrido finalizó con Preceon®, un sistema de precisión para maíz de baja estatura. “Preceon representa una nueva forma de producir maíz: más precisa, más estable y con menos riesgo, que amplía las oportunidades para tomar decisiones agronómicas que capturen valor real. Es una tecnología desarrollada con y para los productores, a partir de la ciencia, los datos y el aprendizaje conjunto de cada campaña”, explica Maximiliano Cueto, líder de Producto para Maíz y Protección de Cultivos Bayer Cono Sur.
FieldView™, el aliado digital
FieldView™ fue protagonista en esta nueva edición de Expoagro, como plataforma digital capaz de impulsar sistemas más efectivos y sostenibles, basados en información precisa. Este año, además, presentamos el lanzamiento comercial del FieldView™ Drive 2.0, un nuevo dispositivo más potente que se ocupa de la carga de datos desde la maquinaria.
La digitalización aplicada al agro se consolida como aliada estratégica para alcanzar niveles de producción sostenibles donde no basta con incrementar el uso de insumos, sino que es necesario aumentar la eficiencia en el uso de estos. FieldView se convirtió en una herramienta clave para la toma de decisiones agronómicas más precisas: actualmente, 18 millones de hectáreas en Argentina -casi el 70% de la superficie agrícola- están monitoreadas con la plataforma, reflejando la rápida adopción de tecnología por parte de los productores.
Un sector fértil para la nueva generación
Nuestra presencia en Expoagro también tuvo el objetivo de seguir atrayendo jóvenes de la nueva generación al campo. El agro está viviendo una transformación profunda y silenciosa. Lo que antes era novedad -mirar el lote desde una pantalla, decidir con datos o recibir alertas automáticas- hoy es parte del trabajo diario. La digitalización, la inteligencia artificial, los sensores, los drones y los modelos predictivos ya están integrados al sistema productivo, impulsando un salto en eficiencia, precisión y sostenibilidad.
Argentina se consolidó como un actor clave de este cambio: el Informe AgTech 2025 confirma que el país reúne 431 startups activas, un salto notable para una economía históricamente fuerte en producción que ahora también se destaca en innovación aplicada al agro.
En este contexto, las sinergias entre productores, industria, academia, el sector público, la ciencia y la tecnología fortalecen una mirada sistémica que multiplica el impacto económico, social y ambiental del agro argentino. Y esta transformación ya está generando nuevos perfiles profesionales: Agrónomos Digitales, especialistas en Agricultura de Precisión, Bioinformáticos Agrícolas, entre otros.
El gran desafío del agro no es incorporar tecnología -eso ya está ocurriendo- sino formar nuevos talentos con la capacidad de aprovecharla. No alcanza con tener datos si no hay personas que los transformen en decisiones. No alcanza con tener máquinas autónomas si no hay jóvenes que puedan operarlas, calibrarlas y sacarles su máximo potencial.
“El agro necesita sumar talento, nuevas miradas y voces, y los jóvenes ya son parte central de ese proceso. Son protagonistas del presente y van a ser claves para el crecimiento futuro del sector, además de cumplir un rol fundamental como puente para acercar el agro a otros públicos. Cuando el sector crece, crece el país, y ese crecimiento se construye en red”, cuenta Federico Garat, líder de Relaciones con la Industria Bayer Cono Sur.
En Bayer promovemos la idea de que el agro es un sector con propósito, con impacto y con oportunidades reales. Y, por lo tanto, un sector que necesita nuevas capacidades para sostener su crecimiento. El agro no es pasado, es futuro. No es una actividad para unos pocos, sino un sector vital y dinámico que cada día ofrece mayores oportunidades.
Cerrar la brecha
Una de nuestras propuestas en Expoagro 2026 tiene que ver con un una idea central para la agricultura argentina: la brecha de rendimiento que aún existe entre el potencial de los cultivos y los rindes que finalmente se logran en los lotes. Diversos estudios estiman que esa brecha puede alcanzar entre un 30 y un 40% entre lo que el cultivo podría producir con la tecnología disponible y lo que efectivamente se cosecha.
Reducir esa diferencia representa una de las mayores oportunidades para aumentar la producción agrícola sin expandir la superficie cultivada. Con esa mirada, la estrategia de Bayer se fundamenta en un concepto claro: acompañar al productor durante todo el ciclo agrícola.
“Cerrar la brecha productiva requiere una mirada integral. La genética define el potencial, pero ese potencial sólo se transforma en rendimiento cuando está acompañado por manejo agronómico, nutrición adecuada y una protección de cultivos eficiente durante todo el ciclo del cultivo”, cuenta Martín Navarro, líder de Nuevas Soluciones Digitales Bayer Crop Science.